A propósito del Turismo Creativo

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¿Qué se entiende por Turismo Creativo?

El Turismo Creativo es un sector en plena expansión que reúne cada vez más seguidores en el mundo deseosos de realizar una actividad artística y creativa que les permita descubrir la cultura de su destino, compartiendo momento privilegiados con sus habitantes.

Iniciarse a la escultura sobre nieve en el Quebec, soplar sus piezas de vidrio en Toscana, descubrir los secretos de los bailes gauchos en Porto Alegre, participar en un curso de DJ en Ibiza, interpretar un concierto en el Palau de la Música Catalana de Barcelona o una iglesia de Lucena, realizar un taller de cocina en Tokyo o Loulé (Algarve), son algunas de la infinidad de experiencias únicas que proponen los destinos miembros del Creative Tourism Network® Red Internacional para la Promoción del Turismo Creativo.

Pero antes volvemos al concepto de «Turismo Creativo». Este concepto apareció en los años 2000, en los trabajos de investigación de los Profesores Greg Richards y Crispin Raymond, que lo definieron así:

‘‘Tourism which offers visitors the opportunity to develop their creative potential through active participation in courses and learning experiences, which are characteristic of the holiday destination where they are taken.”

Crispin Raymond and Greg Richards, 2000

Esta tendencia no ha dejado de desarrollarse desde sus inicios, atrayendo a un público muy numeroso, procedente de los segmentos más diversos. Nuestra experiencia, desde el Creative Tourism Network®, nos permite destacar las líneas generales de este nuevo turismo, que les presentamos a continuación.


El Turismo Creativo es considerado como una nueva generación de turismo, que implica la participación de los turistas en actividades creativas con la población local.


La tendencia general a la segmentación de los mercados en los últimos años, ha favorecido la aparición de un nuevo perfil de turista, que ya no se siente atraído por las características generales de un destino, sino por la especificidad de sus ofertas y prestaciones en un sector en concreto. Resultan una infinidad de modalidades turísticas tales como el enoturismo, el turismo idiomático, el slow tourism, el turismo de congreso, entre otros. El turismo creativo es una de ellas. Frente a esta hyper-especialización, el turista creativo será exigente en cuanto a la singularidad de las experiencias propuestas, que serán determinantes para la elección de su destino.

El interés creciente de los turistas para esta nueva forma de descubrir una cultura interesa particularmente a los responsables de desarrollo territorial y los operadores, sensibles a la posibilidad de atraer un turismo de calidad poniendo de relieve el patrimonio inmaterial (talleres de artesanía, cursos de cocina, etc.) y optimizando el uso de las infraestructuras existentes (mediante, por ejemplo, el alquiler de salas y auditóriums).

El turismo creativo posee numerosas virtudes, entre las cuales citaremos:

– La oportunidad de diversificar la oferta turística de un destino e incluso – en el caso de territorios que no tenían vocación turística previa – la posibilidad de abrirse a un turismo de calidad optimizando los recursos materiales e inmateriales existentes (tradiciones, savoir-faire, artesanía, presencia de artistas…), así como las infraestructuras, los equipamientos culturales, el patrimonio monumental, , etc.

– El interés de los turistas creativos por la cultura en general y la de su destino en particular, va más allá de las visitas a los sitios turísticos ya que desean “experimentarla” y conocer a sus protagonistas. Esta actitud influye muy positivamente sobre la autoestima de los autóctonos y es muy valorada en una época en que muchos destinos tienen que encontrar un equilibrio entre afluencia masiva de turistas y calidad de vida de los residentes. Esta forma de turismo permite incluso, cuando se trata de proponer actividades relacionadas con las tradiciones locales, de mantenerlas vivas y hacerlas apreciar de sus habitantes.

– Su carácter desestacional, permite a muchos destinos distribuir su actividad turística durante todo el año.

– Su deslocalización geográfica. El menor interés de los turistas creativos para las “atracciones turísticas” contribuye a su mejor distribución a todo el espacio geográfico del destino. Un turista creativo que repite una estancia en Barcelona por ejemplo, no volverá a visitar sus edificios emblemáticos sino que “hará vida” en el barrio donde se desarrolle su actividad creativa.

– Su capacidad a combinarse perfectamente con otros segmentos turísticos como el turismo gastronómico, el idiomático, el enoturismo, el slow tourism, etc. Permite realizar economías de escala y crear sinergias a nivel de la promoción por ejemplo.

Creative tourism is a projection of a new tourism in which natural, cultural and
personal ressources are not manipulated and exploited but valued and enriched.

Jelincic and Zuvela, 2012

¿Quiénes son los turistas creativos?

Es difícil hacer un retrato estándar de este nuevo turista que, por definición, quiere vivir experiencias únicas!

– Se puede tratar de un turista que viaja solo, en pareja, en familia o en grupo.
– A título individual o a través de operadores especializados.
– Las actividades creativas, que representan el motivo de su viaje, relevan del aprendizaje (cursos, talleres), la creación (residencia artística, co-creación con artistas locales) o la re-presentación (interpretación de conciertos, obras teatrales, bailes o exposiciones).

Podríamos así presentar una infinidad de ejemplos, como el de un grupo que se desplaza a Biot (Costa Azul, Francia), para hacer un curso de cerámica y disfruta así la excepcional calidad de vida de la Provenza, el de una persona que se acerca a la cultura indígena Maya participando en un taller de tejido en Guatemala, o el de una orquesta universitaria americana que alquila un prestigioso auditorio de Barcelona para realizar un concierto e invitar al público barcelonés. … Y así un largo etcétéra.

Por otra parte, si consideramos los motivos que llevan el turista creativo a optar por este tipo de estancia, podemos observar una evolución reciente. Si hace unos cinco años aun, el turista creativo era una persona que ya practicaba una actividad artística en su país y quería perfeccionarla durante sus vacaciones, (ex: curso de pintura, de guitarra, de danza, etc.), estamos observando una nueva tendencia en que los «turistas en general» incorporan cada vez más actividades participativas y creativas en su tradicional programa de visitas, con el objetivo de vivir experiencias culturales y humanas.

Algunas ideas generales sobre los turistas creativos:

– Desean descubrir la cultura local participando en actividades artísticas y creativas.
– Desean vivir experiencias que les permitan sentirse « integrados » a su destino.
– No les interesa el “monumentalismo” ni lo “espectacular” o el « turismo de superlativos ».
– Son prosumers y comparten sus experiencias a través de les redes sociales.
Son exclusivos en cuanto a su forma de viajar: una vez hayan experimentado el turismo creativo, ya no se pueden conformar con un circuito convencional.
Dedican una parte importante de su presupuesto a la realización de estas actividades/ experiencias.
Suelen combinar, en una misma estancia, varios tipos de turismo: creativo, idiomático, gastronómico, industrial, ecoturismo, slow tourism, entre otros.